lunes, 7 de febrero de 2011

Hay canciones que he escuchado que siento que dicen mas de lo representan,  es como si hablaran sobre nosotros, sobre las cosas que pensamos, sobre los sentimientos, sobre el caminar, sobre eso que no entendemos, esa lluvia que tenemos en la mirada, aquellos ruidos que golpean con fuerza nuestros pensamientos,  y luego nos damos cuenta de color de nuestras manos, esas lineas que parecen que alguien dibujo con mesura y con cierto sentido de la estética o a mi me gusta pensar que alguien  remendó mis manos en un intento de que me diera cuenta de los detalles,  de esa fisuras, que me percatara como es el mundo, que  situaciones que no necesitan decirse que solo se saben, esas miradas, ese reconocimiento, ese aroma, y luego me doy cuenta que esas canciones no nacen con palabras y por lo tanto no las necesitan para comunicar algo, sino por el contrario ella las sustituyen, dicen cosas que yo no me atrevo, ese fluir de la piel, esa grito que tengo atrapado en la garganta, ese mundo que tengo en la planta de los pies,  ese modo que no puedo tocar pero que esta dentro de mi, esa respiracion que tiene ganas de salir, yo se de algún modo que lo que tengo que decir, esta ahí en la cabeza y no lo puedo decir con palabras sino con el incienso que tiene mil colores, que tiene mil sabores, que tiene tanto de mi y que esta ahí, para salir. 

domingo, 6 de febrero de 2011

Ese sonido que me fue agrupando por la piel, ese sonido que me fue derritiendo por dentro, dicen que cuando la realidad se vuelve chiclosa, pastosa y no sabes si caminar o arrodillarte, solo necesitas mirar tu interior, al mio se humedece de ruido y se agrieta de sentirse herido, no saber si caminar por la derecha o seguir el camino que va de bajada, pero los recuerdos tan aparatosos como  metálicos se agrupan en sentidos y sensación, dicen que así sucede cuando el cuerpo grita y la mente se dispersa, las canciones que siguen nuestro latido interior nos mostraran que el viento sigue su curso como cuando sonreímos  dormidos, lloramos callados, o nos enojamos con esa parte que hace conocer que  más hay, que hay detrás del confuso sentimiento.
      Ahora me he abandonado a mis recuerdos,  y recuerdo que prefiero los frapuchinos al refresco de cola, las galletas a los panes, me acuerdo que algún tiempo sabia hacerla y buñuelos también,  los vegetales a los pescados, el sonido agudo ante  los encabalgamientos, las piedras al frió,   el caminar a los transportes. Mi chico es una bicicleta vieja y roja: se llama Samuel,  mis cosas personales tienen nombre, me gusta  ese saborcillo que tiene la sangre. Nunca fui tan rapida,  esa sensación de las cosas se pueden  mover,  no quise a las cucarchas aunque estuvieran vivas,  me gustan  las especies en la comida,  los tacos y  el sabor  a uva en los labios, los lugares cálidos, aunque me encantan las mañanas almendradas y nubladas, sentir el frió viento romper la tibieza de mi rostro, disfruto cuando se empapa mi cabello, el clima de playa me favorece, esos ojos grandes, no, trato de no salir herida, pero me rompí un hueso, y algo más,   me pinte las unas rojas de una mano y transparentas de otra,  el despertador  se me ha perdido, la luna se ve desde la venta de mi nuevo cuarto, no he dormido en mi cama desde que me fui de viaje,  me siento mas segura y cómoda ahí,  no tengo un lugar definido, anoche soñe con una figura de paja, y con un arbol  gris, que tenia  ramas  delgadas y suaves, extraño  caminar, a los gatos que viajan en estrellas, a las ex pos y los vinillos, no me importa que el tinto de caja se esfume en mis labios,  me gusta mucho los cuadros y me gustaría mas poderlos tocar, sentir las texturas y los nombres, entre mas  singular sea mas  atención le podre, pero lo que más extraño ahora no lo puedo hacer ni decir. 

miércoles, 2 de febrero de 2011



Toda mi vida siempre me he sentido fuera de tiempo o de lugar, de espacio, siempre experimento esa sensación de no ir de acuerdo o al ritmo, al sentido que todos perciben, al movimiento del aire, o la brisa del agua, o la búsqueda de que lo todos necesitan, no niego que me gustaría sentir ruido en la panza, o ese latir de tiempo en mi cuerpo,   yo no experimento eso, además si solo experimentará eso me quedaría esa sensación de que falta algo más, ese más que me gustaría  vivir, además es como si la  música que llevo dentro me tenga marcado mi vida con otro sentido o otro ritmo, o con otra intensión. A veces si me da desesperanza como la que experimento ahora en la mirada, esa angustia de preguntarme y yo qué vida, a mi cuando, y me da rabia cuando me dicen que las ´personas como yo sufren mucho, y como son las personas como yo me hacen gritar en interior,  que pasa, porque lo que yo necesito se ve tan lejano e inalcanzable,  supongo que así es, las estrellas, el infinito conspira con mis intensiones, con mi caminar sobre las piedras, algún día encontraré mi árbol de la vida,  las ganas locas de deseo, el mundo de las palabras e imágenes con las que sueño, fuego, serpientes, ratones, espirales, composición,
      Porque no llego a tiempo, por que el tiempo esta marcado diferente para mi,    no  sé porque,  siento que mi lugar no esta definido en este mundo en el que me toco vivir, mi forma de entender o de concebir el espacio,  siempre me doy cuenta  que al tocar la vida con sus pliegues, con su  texturas, especies, sus sentimientos no voy de acuerdo a lo que soy, o que estoy en el momento equivocado, en el pero lugar del espacio, de las palabras, de los sentimientos. Siempre llego tarde o antes en la vida de las personas, nunca al tiempo en que me gustaría ser tocada,  es curioso, antes tenia una teoría que las cosas llegan en su momento y no es cuestión de esperarlas, pero ahora que lo pienso el ser tan diversa y no tener ese "lugar" o esa  compatibilidad con las personas me ha hecho conocer mucho, probar cosas que no son para mi, pero de algún modo me han dejado mucho,  no se cuando me llegue mi tiempo, o si alguna vez pueda tener la sincrónica que necesito con el mundo, pero sino por lo menos habré conocido, y  hoy ya se que se siente lo que estoy sintiendo, y de algún modo me ha hecho sentir que no soy tan fría como pensaba y que mis puertas o ventanas no están bien cerradas como pensé 

lunes, 31 de enero de 2011

domingo, 30 de enero de 2011

Una cosa más que aprendí a la mala, por algo tengo mi soledad, por lo menos esa es mia

viernes, 28 de enero de 2011

Por si no te vuelvo ver



¿Cuando fue que empecé a cambiar los golpes por abrazos? o ¿ la ansiedad por miradas?  ¿El insomnio por el sueño eterno? Los sueños por la realidad, el miedo por la indiferencia, el mundo concreto por la influencia de mis perfecciones, toda mi subjetividad esta explotando en mi mente, ya no sé que se siente  cuando respiras rápido, o cuando corres en el viento,  cuando te pelas con mundo que  se te rompió, he caminado en la oscuridad con muletas y deseo infinito de romper el yeso de mi pie,
 El mundo cambia,  el infinito se escurre en los ojos que se evaden, pájaros, cuervos, gatos morados,  peligro de romper el interior, me he  roto, pensamientos se ha vuelto inestable y hasta paradójico, muchas decisiones que tomar, pocas respuestas y una sola señal, me cayó como aire venoso en la piel,  pues me caí y me rompí, esa señal  me confunde, es como si la vida me hablará, pero no sé exactamente que interpretar o que pensar,  pero al caer no solo se me rompieron los huesos, más bien el huesito del pie, sino también las ideas,  me caí literalmente, pero repercutió en mi metafóricamente. Fue raro  llevo un año en la búsqueda de mi motor, esa parte   detractora mía que me haga romper los cristales de mi interior, que me haga querer  destruir lo que llevo dentro, despedazar esos mundos que viven, inhalan con mi cuerpo, ese respirar pausado, quiero destruir mi composición, esa que  mata y expulsa mis sentidos, quiero eso, romper todo y empezar de nuevo, así que esto que intento escribir son muchas ideas en diferentes párrafos, porque ni yo misma me puedo poner de acuerdo
.....

Fantasmas azules, caparazones, hormillas que viven en semillas,  espectros dorados, energía circular, aprendí que no se llaman antenas sino puntos de radar,  colores azules, espirales, ventanas y escaleras  que no construyen puentes, sino que imaginan realidades, castillos que vagan en mi percepción, el castillo de un sueño, tinta que brilla en la oscuridad, imperios de hojas donde viven casas moradas y azules,  quien no le gustaría vivir un tiempo en la selva, donde hay tulipanes, y hongos verdes,  me hubiera gustado caminar de noche en el castillo,  las sombras de estructuras  paralelas que hubiera podido sentir en mi cuerpo, aunque las posas de noche me asustan, porque la escalera infinita de musgo verde parecía un espacio donde vivían seres que no pertenecen a mi realidad  y  pero me hubiera gustado sentir el frió en la mirada no en los pies, aún no sé que paso, ese mundo verde, resbaloso, lleno  tonalidades que se fundía en el arenoso castillo, arcos, fiebre humana, estructuras que se confundían  con la selva, me hubiera gustado dormir en ese castillo, hubiera tenido sueños que  armarían cuentos,  con la música que se compone de otra forma.   No sabía que ahí vivan tarántulas, me hubiera gustado ver una llena de colores y retratarla en mi pensamiento, también  hubiera deseado subir por esa escalera, me imagino que ahí debía haber otro paisaje de viento,  caminar mas por los no-caminos, pero la lluvia volvió al mundo terroso en lodo, me dio risa cuando me resbale y me llene de la composición del mundo, me hubiera gustado escalar la cascada y haber nadado en las posas, pero sentía frió y no quería mojar mi piel con el helado del ambiente,  dicen que las posas se llevan la vida de muchas personas, pero no lo las encontré profundas, al contrario  el color azul se  reflejaba en mis ojos cafés. Quise encontrar las manos, caminar por caminos secretos, ese castillo se queda en mi pensamiento, y me hace sonreír. Algún día yo tendré un castillo no surrealista, pero tampoco realista


Yo soy la niña de la mirada colorida, pensamientos chiclosos,  humo dentro de las  arterias, viajes,  soledad, ruido, confusión, mal viajes, recuerdos, sabor de aceite en los labios,  siempre me ha tocado caminar sola en el mundo que es ajeno a mi,  no porque yo sea diferente sino porque así es para mí,  no me quejo, ni me siento mal, aveces no lo entiendo,  solo sé que la música me guía por el mundo,  la voy escuchando cada que me siento vacía ella me renueva, cuando estoy feliz puedo gritar con ella,  la escucho sin la necesidad que el mundo este ahí para mi,  la soledad es parte de mi vida, es parte de mis ideas, de esos mundos interiores y posibles que son para mí, mi subjetividad, esa locura que me gusta que este presente, ese caos, ese conflicto, no  el estar conflicto con la vida, sino los conflictos como las estructuras dramáticas que son los que rompen la vida o la unen en caminos, mi camino esta llena de objetos extraños, situaciones que no siempre  puedo entender o asimilar, no sé si la vida de los demás sea así, pero yo busco que se rodé de magia, pero no como la de disney, sino como la magia de saber que puedes sentir, oler,  recordar, pensar, esa magia que se une a la imaginación,  por eso me peleo conmigo misma cada vez que la vida me detiene, yo no me detengo es ella quien lo hace, de formas extrañas donde tengo que estar en  mundo de cuatro paredes, pero aún aquí  he encontrado pequeños mundos, algunos confusos llenos de mitología religiosa contrastante,  de pasados que confundieron, de  pensamientos, de frió, de música, de fotografías, de daños colaterales


Ruidos invernales,  fragancias, sentido, emoción, viento, frió, anocheceres... gatos, caminos verdes, todo era tan verde, tan vació, casi desértico, señores vagabundos, pueblo mágicos y diferentes, cafés, chocolate, manos, estampados, caminos de piedra, gente que no salia, la espesa niebla que revolvía mi cabello, corrí por veredas que fijan estar planas y la lluvia  mejoraba su composición, platicas, tantas conversiones que se fueron impregnado en las memorias... frió, el frió se respiraba con lentitud, quería ser como el frió para poder corromper al mundo que imaginaba despacio.

Hay dos cosas en este año que no puedo creer: una es traer un yeso en el pie y la otra es eso, si eso ... de un modo extraño todo me parece un sueño o una  algo que no paso, nunca me había roto nada, ni me había accidentado aunque estuviera en lugares peligrosos,  complicados, cuantas veces he dicho en ese lugar me pude haber muerto o me pudieron haber violado, pero me rompí el dedo del pie del modo mas tonto que me puede pasar, y  además me rompió  los planes que tenia, me hizo sentir una vez esa decepcionante angustia, esa angustia que me estresa, de pesar que  el destino es mas fuerte que mis propias decisiones, que por mas que quiera huir de eso, detiene en circulo  que de algún modo yo misma cree.

      Después de que me rompí el dedo del pie el mundo de mi casa se abrió para mi, no me gustar estar aquí, no por  sea un lugar aburrido, siempre hay cosas que hacer, o en que perder el tiempo, pero siento que cuando estoy entre esas 4 paredes me pierdo mucho de la vida, el aire, el caminar de las gente, las flores, el mundo que se abre en situaciones, el rose entre las personas, las miradas,  el sentido, todo juego que se dan en la vida, pero me quedo ruido en la cabeza, este tiempo sola me hizo recordar las cosas que no dije que quise decir, pero siempre me guardo las palabras para mi, y dejo que ellas mueran en mi cerebro, no me gusta decir lo que siento, siempre lo disfrazo, pero  lo que siento lo disfrazo con algo y ese algo además tiene otro disfraz, un disfraz del disfraz, raramente las personas se da cuenta de mi verdadera intensión ...

Te espere durante un tiempo, no pensé que serias así,  que tuvieras bonitos ojos, y sonrisa interesante, que me regalarías un kilo de chocolates que han sido decomisados, que las vueltas del autobús me marearan más a mi que estoy acostumbrada a los viajes largos que a ti, la comida mexicana no te picara,  te gustará el café negro tanto como a mi, la fonda de lupita, los tacos, las salsas de aguacate,  que veríamos Ameli a medias,  pero sigue siendo una maldición no la termine de ver,  que no te guste la música tanto como a mi, mi vida es musical, todo el tiempo tengo una canción en la mente o un ritmo en las manos
Que sonrieras tanto, que fueras tan expresivo, no solo con la voz sino con las manos, la mirada, y los gestos de de tu cara, que me pusieras tanta atención, cuidaras de mis pasos sin yo me diera cuenta de ello, me avergonzaras en nuestros juegos, que tuvieras manos fuertes,  y me siguieras en un camino que era peligroso  por el agua y el moho del pisos, caminaras conmigo mientra mi curiosidad quisiera ver que había mas allá del camino, que nos perdiéramos y saliéramos por puertas que no conducían a nada, dormir contigo fue interesante, aunque siempre despertaras en la madrugada lleno de frió porque te había robado la cobija,  no me despertarás e intentaras hacerme dormir a pesar de insomnio, que escalaras conmigo el castillo surrealista aún cuando tu cara de preocupación por mi modo de escalar me hiciera sonreír,  que me dejaras abrazarte cuando me mareaba en el autobús, me debes un helado de chocolate, y no tomamos mescal juntos, ni jobito, ni curado de guayaba, porque no soy buena haciendo planes, yo no llevaba plan de nada y tu  construiste un plan para nuestras vacaciones, se nos olvido comprar fruta y galletas, que cargaras las piedras que junte para mi, que nos robáramos vasos de un altar,  el mio se rompió.


El mundo de la niña de arena  se disolvió entre los giros del viento, camino de aire, neblina y sabor a humo verde entre los labios, frió y meditación del mundo que se abre ante los pensamientos, microscopios, dubitativos, torpes, tímidos, asustadizos, diferentes, contrastantes, pero similares antes  miradas ajenas, ruidos, la niña de arena camina solitaria y callada porque aprendió a guardas sus fantasías en frasquitos que tiraba al viento, ella no conoce de planes ni de sentimientos, no sabe comunicar sus deseos, así que prefiere la  soledad de su ventana.

Estaba confundida fueron muchos pensamientos, imágenes, sensaciones y sentimientos en los que en mi estaban, ruidos, golpes, gritos, risa, emociones de sentirlo por primera vez de un modo fuerte, distinto, más material, menos imaginativo,  como dicen el juego del humano que se convierte en aire, en polvo, en emoción, el olor de su piel, el del aire, del frió, de la sensación de descubrimiento, mi propio aroma,  el sentido del dolor que nadie nos explica o nos dice que esa sensación nos gustará de un modo diferente, de un modo en que rompe nuestra piel, nuestras barreras,  y todo ese fluir de emociones salen disparadas por los sentidos  hasta el grito de liberación o la risa de saberte descubierta, el juego de las miradas, las ganas de perder el rostro entre el cabello, las ganas de salir del cuerpo y verte entre espasmos,  es sonido que hace   que el cuerpo viaje electricidad,  esas reacciones químicas, que me obligaras a mirar tus ojos me rompió mis barreras hacia a ti,  rompió esa muralla que construyó ante el mundo, cambiaste mi idea de las primeras veces, fue divertido jugar contigo, intercambiar pensamientos, esa complicidad que extraño. y si no te vuelvo a ver, lo sentiré, pero no sé que vaya pasar, pero algo me ha enseñado la vida, que la gente vuelve a tu camino muchas veces, sale también muchas veces, porque  el camino es personal,  aveces se camina acompañado, aveces solitario, pero el aveces no importa, lo importante es que  en mi mente quedaron muchas metáforas, sin sentidos, pensamientos, y cosas que no puedo compartir, ni compartirte


  Esa semana en xilitla fue diferente a todo lo que puede imaginar o pensar que pudiera resultar...