jueves, 25 de abril de 2013

Me cuesta escribir sobre la industrial,  los mitos y las mujeres que laboran ahí  aquel mundo cargado de personas, producción e ideas,  mujeres con millones de rostros que se ocultan tras un uniforme, mujeres llamadas por las teorías feministas "como las otras mujeres", porque ellas no se definen así mismas como feministas.   
 No me siento muy diferente a ellas, aunque tengamos ideas contrarias (pero todos los humanos las tenemos), a mi enseñaron que mi cuerpo es mio, que si estudiaba podía llegar muy lejos, a quererme a mi misma, a contemplar el mundo que me rodea,  a respirar con calma, a escuchar, me enseñaron a ser libre (pero  a veces se me olvida), a no criticar a los otras mujeres, jamas llamar puta o zorra a nadie,  me enseñaron tantas cosas que tontamente piensos que a todas las personas les enseñaron lo mismo, no a todas nos enseñan a querer, a ser sanas,  a tener ideas propias,  a soñar la vida que deseamos construir,  que la feminidad no tiene que ver con usar zapatos bonitos ni la masculinidad  con no usarlos,  eso es una construcción culturas, se puede  ser de muchas formas,   también aprendí muchas cosas  y no todos tienen deseos de aprender.  
Pero todas las mujeres nos meten miedo, algunas los quitamos otras no, nos pasan tan seguido cosas que no  nos dábamos cuenta que realmente  no esta bien, pero se ha convertido en algo  normal y cotidiano que aprendimos a callarnos, que si dices que eres feminista van pensar que odias a los hombres, cuando ni siquiera se trata de eso, solo es un modo de ver la vida en la búsqueda por sentirte bien en una mundo desigual, no sé trata de verte como victima ni ver a los hombres como victimarios, se trata de entender que somos seres tan iguales y desiguales que merecemos el mismo respeto y la misma cantidades de oportunidades para desarrollarnos como personas. 

Me cuesta escribir  lo que pienso porque no es lo me piden.

viernes, 5 de abril de 2013

Fui al df, anduve en bici, me perdí dentro del país del ruido, metro, gente junta que intenta separse,  su ritmo fluido y más rápido que el mio, se tienen miedo entre si, la gente no te habla a menos que les preguntes direcciones, te cuentan de los bonito que es bellas artes,  el tiangis roquero, la comida, viven pandas ahí  en un bosque que me hacia sentir diminuta, pero no solo el bosque sino la cuidad en general, : era inmensa, no me sentí sola, recorí ese mundo a mi  tiempo y espacio, no deje que nadie me amedrentara  me sentí segura lejos de mi rutina, no quería volver, me deje fluir y olvide todos los consejos que me dieron, asi puede explorar con tranquilidad, conocer un espacio tan lejano donde crecí, aquí son más frios, pero existen muchas posibilidades para moverte, conocer, no te detienes porque el mismo caos te atraparía, me gustaria volver y  experimentar más instantes en aquel lugar. 

miércoles, 27 de febrero de 2013

Siempre hay cosas que no me gusta hablar o contar porque mal viajan a los demás, o las malintepretan y te dicen cosas bien groseras o te tienen lastima,  había un tema que siempre ha sido complicado para mi hablar de ello,  lo es aun, pero  quiero cambiar de perspectiva, conozco alguien que vive en una calle que me hizo recodar cosas, es extraño conocer el punto exacto,  hay recuerdos que jamas se olvidaran, aunque ya no duela como solían doler, siempre van estar ahí, pienso que no es sano seguir pensando en ellos de eso modo, david no es un calle, no es una idea, no es el único recuerdo de él,  david fue muchas  cosas para mi, siempre sera mi amigo aunque ya no este, siempre le contaré como iba o como me ira,  fueron muchos momentos que  vivimos juntos,no  solo yo sino toda la gente que lo estima y lo recuerda, siempre sera agradable recodar las platicas en el piso, las caminatas nocturnas, la uni y todos los debrayes que solíamos tener, eso que paso solo es un recuerdo, no es el mas importante,  porque hay cosas más importantes que recodar y eso lo que importa.  

martes, 19 de febrero de 2013

Supongo que estoy en medio de una lucha de contrastantes,  vagancias ocasionales me hacen comprender el vació que experimenté,  me gusta la idea de vació porque es algo que puedo llenar como una cumuladora, y en instante desvanecer lo todo y quedar sola como en un principio,  he empezado muchas veces, desde cero, con esa conciencia de que todo acaba y vuelve a empezar millones de veces.

   ahora miro mujeres a diario,  en al alberca, a la hora del trabajo, en la parada del camión   algunas son solidarias conmigo otras no, algunas las he visto destruirse entres ellas mismas,  anoche estamos todas juntas en medio de aquel silencio y esas oscuridad no saber a que hora volveríamos a casa,  supongo que les da tanto miedo como a mi recorrer esos callejones  que por momento parecen solitarios y o a veces se pueblan de los mismos viajeros de fabricas como nosotras que va de regreso a casa,  la verdad no me sentía parte de su dinámica de vida, pero poco a poco las voy conociendo, descifrando sus inquietudes e inseguridades,  su idea de mujer, muchas son madres y algunas  es lo único que les gusta ser,  incluso me dijeron buscate un novio para que te haga un hijo,  las que estudian y las que no,  las que me cuestionan porque estoy ahí, si tengo una carrera,  las que me dicen vete y buscate un mejor lugar para estar,  lo único que sé ahora es que estoy viendo ideas en mi que no me gustan, que quiero cambiar, a veces solo hay que detenserse a mirar dejar que los pensamientos fluyan y se van, que las nubes pasen, no molesten como cuando nadas esas sensación me dan, así que solo seguiré aquí, solo divagar. 

lunes, 28 de enero de 2013

Todo era tan violenta, el sonido desbarato mi impulso de seguir corriendo, ese asco que sentía por dentro me llevó a consumir tantos destellos posibles de ignorancia, no eramos ni humanos ni teníamos la intención de serlo, bebedores que no consumaron ninguna operación matemáticas,  no tenia sentido nada lo que pensábamos   ya no dolía, pero nos había dejado marcas en la piel, dicen que eso se nota a la distancia, como fingir que no teníamos miedo, cuando todo era miedo,  la forma de expresarnos, tuvimos que aprender   tantas cosas para dejar de sentirlo y que ya no nos importaba, fumos detractores,  chicos espaciales, los vagabundo que dormían en jardines cuando la noche cálida nos escupía con fuego en el rostro, no fuimos cobardes,  jamas nos detuvimos a mirar el pasado y quizás por eso nos rompieron por dentro, pero ahora estamos aquí  ya no nos vemos,  porque implicaría recodar las cosas que nos pusieron tristes, pero siempre existirá nuestra amistad.   

martes, 22 de enero de 2013


 Alguna vez le creí a Marx, Engels , y al que al escribió el señor de las moscas,  alguna vez le creí al mundo que me podía mantener a salvo con solo desearlo,  como si los deseos fueran leyes universales y con solo pensarlas las atraeríamos, alguna vez creí tener la razón,  me daba miedo ser en serie porque me asustaba la igualdad y un día descubrí que no existe personas parecidas, el mundo no los puede hacer iguales, además  para cambiar el modo en como vivimos todos debemos ser uno, sino la realidad en la que coexistimos seguirá siendo la misma,  me conflctuan  leer sobre ciencias porque me parece irreversible que el espacio que conozco vaya desaparecer, creo que cuando eres consiente de tu mortalidad logras entender la importancia de la vitalidad, de la respiración, de la sensación de estar vivo y no quieres pasar frente, que la sociedad donde vives se robe el modo en como construyes recuerdos, porque siempre podrás salir andar en bici, construirás  aquellos mundos que solo tu tienes en la mente,   deje de leer periódicos con el mismo deseo que alguna vez quise escribir en ellos, porque tengo la necesidad y las ganas de escribir todo el tiempo,  en cada imagen del mundo me imagino una historia,  pero ese mundo real me parecería demasiado siniestro que no tenia deseo de reproducirlo

 Alguna vez le creí a Sartre, a Damián, al moustro que vive debajo de mi cama, a fausto y dante,  a los fantasmas de mi pasado que no me dejaron sonreír por mucho tiempo, dicen que se me rompió el interior yo misma sentí como el ácido se diluyo en mi cuerpo. Alguna vez pensé nos seria capaz de dejar de estar triste, ese mismo día descubrí que las sonrisas siempre aparecerán así como los girasoles me recuerdan mi infancia, la locura el modo en como crecí, siempre me  han dado risa mis finales inesperados y la sensación que cuando tengo una relación lo hecho a perder siendo demasiado sincera,  no quiero un padre sino un amigo que le guste aprender a descifrar el mundo conmigo,  eso de tratar de ser funcional es solo por el dinero, nada más,  ahora ya no sé en que creer, pero me gusta conocer que es lo demás creen,   

Alguna vez le creí a los fascistas y me di cuenta que era muy fácil ser uno, ser terco no es una cualidad, me gusta mucho la ideas de ser capaz de decir muchas cosas con palabras, quiero volver a sentir lo que es creer.
 Por eso ahora no le creo a nadie 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Las cosas que se me ocurren al pensar en el año




A unos días para que se acabe el mundo. No logre sacarlo de mi cabeza. Las historias no se escriben solas. tengo 26 años, ruido en la cabeza, casi se acaba el año,  lo veo partido en dos. Volví a nadar,  tuve un cumpleaños mal organizado, el dolor ceso, ahora solo vivo con dos felinos. La rutina es una partitura, alguna día seré licenciada, no lo sé, la sangre se me escapa. quiero seguir escribiendo, estuve deprimida, no tomo antidepresivos. Billares que me se enseñaron el valor de geometria, humor de niña confundida. Lluvia apestosa de la fábrica. Camión cumbiero. Operadoras . No trabajé por sueños, aún espero por ella. Pieles inertes de no humanos. Daban la sensación de muerte. Fétidos olores. Imagen desoladora. Detenían el tiempo. Cortaban mi respiración. Si me azotas ¿me dejarías sonreír? Cada ida en el autobús simula un viaje. Bromas sobre la muerte: fallece tu madre. Tienes el humor negro. No dejas de divagar. Me encajaste una aguja en un seno. La oficina se vuelve un espacio demasiado pequeño. Extraño al hombre felino. Odio que me hagan agradecer. Contradictoriamente me complace. Me apeno que me recuerden mis estados alterados. Me esfumo. Quedo callada y el año sigue.